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El último cumpleaños de este ciclo anual en la lista de mis afectos es el de Vero, nacida un 30 de diciembre, día incómodo para festejar si los hay según su experiencia. En Argentina el verano austral trae consigo viajes, vacaciones y las febriles organizaciones de las fiestas; los nacidos en estos días deben intercalar sus festejos con Nochebuena, Año Nuevo y las reuniones, celebraciones y brindis que caracterizan esta época del calendario.

Como buena capricorniana Vero no se amilana ante los inconvenientes que trae el diario vivir, así que pese a la fecha y a algunas vicisitudes familiares organizó una fiesta a la que fuimos invitados: la consigna era vestir de blanco y negro, relajarse y gozar de la noche en el quincho decorado para la ocasión.

La penúltima noche del año nos encontró festejando junto a los invitados la llegada de un nuevo ciclo en su vida, rodeada de afectos y agradecida por los múltiples obsequios recibidos. Los buenos deseos nunca son demasiados así que una vez mas, feliz cumpleaños, Vero.

Perséfone

MandalaArquetipo del binomio madre-hija, vínculo primordial en el que se basan diversos mitos fundantes, Perséfone representa a la doncella virgen, a la Kore que transmuta desde una adolescente abducida por el rey de los abismos Hades merced a su capacidad de adaptación, al rol de señora y sacerdotisa del inframundo.

La historia es conocida: Hades raptó a Perséfone mientras recogía flores en el campo y su madre Démeter, diosa de la fertilidad, se negó a continuar el ciclo de muerte y florecimiento de la tierra hasta tanto su hija le fuera devuelta. Con la perspectiva del invierno eterno, los mortales dejarían de adorar a los dioses que les eran adversos; Hécate fue terminante con Zeus en cuanto a la decisión de Démeter, y éste convenció a su hermano Hades para que restituyera a la joven.

La condición para regresar a Perséfone con su madre fue que no probara alimento alguno en el inframundo; antes de retornar, Hades la tentó con granos de granada roja y Perséfone sucumbió al color y sabor de la fruta. El acuerdo final deteminó que Démeter recuperaría a su hija durante seis meses del año; el tiempo restante retornaría al mundo subterráneo con Hades. Démeter aceptó, de allí los ciclos de fertilidad y oscuridad que transita la Naturaleza por imperio de la diosa madre.

El arquetipo de Perséfone remite al ingreso de las mujeres jóvenes en la edad adulta, al descenso a la oscuridad conjurando el miedo a lo desconocido para asumir el rol de señora de la existencia. A partir de este tránsito, se dejan de lado los mandatos maternos para comenzar a dirigir, a tientas al principio, los pasos que guiarán el recorrido de la propia vida.

El mandala de Perséfone pertenece al libro de Thomas Varlenhoff, obsequio de Ale.

Nuevo año gregoriano
CalendarioArribamos al comienzo de un nuevo año que se festeja con reuniones, celebraciones y fuegos artificiales. Sin embargo, el tan entronizado 1º de enero no ha sido siempre la fecha de comienzo de un nuevo ciclo anual, sino a partir de la convención adoptada en el año 1582  por Ugo Buoncompagni, más conocido como el Papa Gregorio XIII.

En Roma el año comenzaba el 1º de marzo, siendo enero el mes undécimo del calendario. Con el arribo al poder de Julio César, el poderoso líder modificó la fecha en el año 47 A.C. para hacerla coincidir con el 1º de enero, día en el que por tradición los cónsules asumían el gobierno, dando lugar al calendario juliano.

La Iglesia Católica mantuvo la tradición romana hasta que la disposición de Gregorio XIII le dio un marco litúrgico a la cuestión; a partir de ese momento la costumbre se expandió desde Occidente aún hacia aquellas regiones que difieren en cuanto a la fecha de comienzo del año. Valga como ejemplo China que se basa en un calendario variable, determinado por el primer día del primer mes lunar.

La necesidad de ordenar la vida personal y laboral determina en estas fechas la proliferación de agendas y almanaques con tinte gregoriano; he elegido entre los últimos en el Museo Thyssen-Bornermisza para dotar de arte a la pared de mi oficina la reproducción de “Mujer en el baño”, el óleo sobre lienzo de Roy Lichtenstein integrante de la Colección Permanente exhibida en el Palacio de Villahermosa.

Aunque se trate de una convención instaurada hace siglos recibiremos el 1º de enero con el consabido brindis, buenos deseos y esperanzas de que traiga consigo armonía y felicidad; en definitiva, lo importante es que una masa crítica de seres humanos hagamos votos para que durante el transcurso de un período temporal reinen la paz y el amor.

Desde Argentina les deseo que en este nuevo ciclo gregoriano puedan hacer realidad todos sus sueños. Feliz año nuevo.

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