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San IsidoroLlegamos a León en tren por la tarde con enorme alegría ante la perspectiva del reencuentro con Pablo y su familia, que residen en la ciudad y nos alojaron generosamente. Luego de la cena y el brindis consiguiente desarmamos parcialmente las maletas y nos abocamos a planificar nuestra visita.

El centro de la ciudad es prolífico en monumentos y recorremos la muralla que corresponde tanto a la época romana como a la medieval. León fue fundada sobre un campamento romano de la VI Legión; las invasiones bárbaras y musulmanas también pasaron por allí y a partir del siglo X se constituyó en sede de la monarquía y la nobleza del noroeste español. Entre sus calles se encuentra el llamado Barrio Húmedo por la cantidad de bares y tabernas que existen en la superficie que ocupa.

El antiguo Palacio del Conde Luna ofrece un recorrido histórico por las distintas etapas que atravesara la ciudad. Es un edificio que conserva la fachada y el torreón del siglo XVI, así como un gran balcón de tres arcos que se remonta al siglo XIV. Continuamos caminando por el centro hasta arribar a la Real Colegiata Basílica de San Isidoro, un espectacular templo en el que se pueden tomar fotografías de los pasillos exteriores; ha sido denominado “la Capilla Sixtina del románico” por las pinturas de su interior.

En el claustro se aprecia el arte del período románico sobre las paredes y antiguas bóvedas de los Reyes de León también decoradas a base de pinturas del siglo XII; la biblioteca del Museo alberga una colección de antiguos códices previos a la creación de la imprenta y de cincuenta manuscritos incunables de incalculable valor. Retornamos caminando despacio por la ciudad, felices ante la perspectiva de una nueva velada con nuestros amigos e impresionados por la riqueza histórica que encontramos en esta ciudad.

La Catedral de Santa María

Catedral de LeónConocida por el apelativo latino de “Pulchra Leonina” esta espectacular Catedral fue construida entre los siglos XIII y XIV y está considerada una joya del gótico clásico. La luz se abre paso entre sus altos muros a través de 1800 metros cuadrados de vitrales de origen medieval y su pórtico central se destaca debido a dos torres de aguja y un rosetón de extraordinaria belleza; es la segunda catedral de Europa luego de la de Chartres por la cantidad de vitrales que la ornamentan.

Recorremos la enorme construcción del templo que se complementa con la visita a los museos Catedralicio y Diocesano; en el primero se accede a la capilla presidida por la imagen de la Virgen del Dado, llamada así porque un oficial que había jugado su salario en el Barrio Húmedo a los dados llegó hasta la puerta de la Catedral y en un ataque de ira arrojó los pequeños cubos contra el templo, que dieron en la cabeza del Niño y la imagen comenzó a manar sangre. Impresionado por el milagro el oficial se tornó un caballero de vida ejemplar; la Virgen con el Niño fueron trasladados al interior de la Catedral para su resguardo.

A continuación ingresamos a la Capilla de San Juan de Regla, dividida en salas en las que se exponen pinturas religiosas y cantorales, piezas utilizadas en el antiguo hospital de San Antonio del siglo XVIII y una colección de tejidos siendo los más antiguos de origen copto del siglo IV. El Museo Diocesano se estructura en dos plantas y varias exposiciones, entre las más interesantes se encuentran la Sala de piedra con esculturas pétreas de la desaparecida Catedral románica del siglo XII y la Sala de los marfiles con una colección de Cristos crucificados de marfil e iconos del siglo XVII.

Se accede a la segunda planta a partir de una escalera plateresca obra del arquitecto Juan Badajoz, en la que se puede apreciar la Sala del rosetón, donde la luz penetra a través de dos vitrales del artista leonés Luis García Zurdo, encontrándose la escalera presidida por el cuadro Llanto sobre Cristo muerto, atribuído a un discípulo de Nicolás Francés. Culminamos la visita recorriendo en silencio una vez más, munidos de audioguía, el soberano edificio de la Catedral que resulta aún más sobrecogedora con los últimos rayos del sol del atardecer que se filtran por los vitrales.

Templarios en Ponferrada y Gaudí en Astorga

GaudiPonferrada se encuentra a unos 100 kilómetros de León y cuenta con un castillo Templario, así que temprano por la mañana nos subimos al autobús con tiempo suficiente para permanecer algo más de una hora y visitar el enclave de la orden de caballeros. Parece que se instalaron a fines del siglo XII sobre un antiguo asentamiento celta y residieron allí hasta su disolución.

En el interior se accede a una crónica histórica acerca de los míticos caballeros y se visita el Templum Libri, exposición permanente que alberga códices y manuscritos religiosos así como ejemplares con contenido científico y literario. Es una muy interesante colección abierta al público compuesta por ejemplares que durante mucho tiempo integraron colecciones privadas o bibliotecas de órdenes religiosas, y justifica por sí misma el traslado y la visita.

Astorga se encuentra a medio camino entre León y Ponferrada y descendemos del tren prestos a conocer al Palacio Episcopal, llamado así aunque ningún dignatario eclesiástico ha morado en el edificio; debe su denominación al encargo que hiciera el obispo de la ciudad al arquitecto catalán Antoni Gaudí, encomendándole la construcción del magnífico monumento, que alberga en su interior el Museo de los Caminos.

El palacio se asemeja a un castillo medieval, cuenta con jardines y foso y en su exterior se encuentran tres esculturas diseñadas por Gaudí, consta de tres plantas y un sótano unidos por una escalera de caracol y los diversos ambientes dejan entrar la luz por el formidable diseño de su estructura. Más allá de la contemplación del edificio que resulta una maravilla en sí mismo, la extensa colección de objetos relacionados con el Camino de Santiago, las tallas románicas y la orfebrería constituyen una exhibición que asombra y entusiasma por su profusión y calidad.

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