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MujeresGélida noche de viernes en la ciudad. A un grupo variopinto de mujeres, entre las que se encuentra Alma que aún no llega al año de vida, no nos amilana el clima ni la amenaza de tormenta porque Jesi nos espera en su casa para compartir una cena. Nos instalamos felices junto a la mesa para devorar las lasañas de verdura o jamón y queso, de acuerdo a la tendencia alimentaria de cada una. Hay mousse de chocolate y masas para el café; el vino tinto reserva es un obsequio de Juan y el licor de mandarina proviene de Colón, Provincia de Entre Ríos; Marcela me lo trajo como recuerdo de su periplo por esa provincia.

A medianoche Alma se retira junto con su mamá y nuestra conversación se explaya por los insondables recovecos del ser femenino: de los recuerdos conmovedores sobre relaciones y vínculos fundantes a las risas que estallan ante anécdotas sobre parejas, novios y amantes de tiempos pasados. Vero ha traído una copia para cada una del texto de Simone Seija Paseyro sobre mujeres alrededor del fuego, en el que ha agregado una pequeña imagen de su autoría.

Simone Seija Paseyro es uruguaya, psicóloga clínica y facilitadora de registros akáshicos. El texto que Vero nos dedicó afectuosamente me trajo reminiscencias de Clarissa Pínkola Estés y sus Mujeres que corren con los lobos, porque nos conecta con la esencia femenina instintiva y con la creatividad que fuera sofocada a través de los siglos por las rígidas estructuras de control patriarcal. El escrito de Simone también me recuerda a las Mujeres desacatadas de Lotta, cuyo libro seguimos aguardamos ansiosamente con mi querida Adri.

Casi a las cuatro de la madrugada llegué a mi hogar y cuando finalmente apoyé la testa en la almohada experimenté una profunda sensación de gratitud. Por haber encarnado en esta era en la que las mujeres podemos reunirnos alrededor del fuego con absoluta libertad, y por contar con hermanas de clan con quienes compartir las altas y bajas de la rueda del destino. El fuego, como dice Simone, puede ser cualquier lugar y las brasas que lo componen somos todas y cada una de nosotras.

Chakra Manipura

Imagen AngélicaEn sánscrito “chakra” significa rueda, símbolo de la evolución universal que está relacionado con el mito del mundo tal como lo representa el Tarot en la imagen de la Rueda de la Fortuna. Los chakras se representan como vórtices o centros de fuerza en tonos brillantes de diversos colores y son puntos energéticos de fijación de ideas o conceptos; están situados a lo largo de la columna vertebral y en la cabeza y conducen energía a distintos puntos del cuerpo: su grado de actividad es directamente proporcional a la evolución de cada individuo.

Los chakras son cientos y tienen por función regular las fuerzas que proceden de distintos planos; no obstante, como cada uno de los chakras principales se relaciona con cada uno de los siete cuerpos, se dice comúnmente que siete son los vórtices de energía de nuestro cuerpo. Los métodos o caminos espirituales de las diversas escuelas tienen por objeto modificar los chakras, que cambian con el grado de conciencia a la par de la evolución al igual que el aura de cada ser humano.

El chakra solar, situado en la zona del ombligo, se representa como un loto de diez pétalos y está asociado al número diez, al elemento fuego y al color ámbar dorado. En la Cábala se corresponde con el sexto Sephirat, Tiphareth, cuya virtud es la devoción y cuyo vicio es el orgullo; el trabajo en este chakra apunta entonces a trocar orgullo por entrega a la Divinidad, porque el verdadero significado de “devotio” es amor incondicional a Dios. Y en tal sentido orgullo y devoción parecen irreconciliables, por ello la imagen mágica de Tipharet es un dios que fue crucificado, aludiendo al ego que debe morir para dar lugar a su propia redención.

El elemento que le corresponde es el fuego porque armonizar el chakra solar implica purificar con su calor al enemigo interno llamado “poder personal”, para comenzar a vibrar en una energía de amor hacia lo Divino que también implica amor hacia la Divinidad que habita en cada uno de nosotros. Un chakra solar desequilibrado traerá como consecuencia un estado del ser exuberante y agresivo, que nada tiene que ver con un guerrero espiritual conciente en quien la frase clave es “quiero no querer”, y que transmuta de esta manera orgullo ciego por devoción hacia lo trascendente.

El nombre del chakra solar es Manipura, significa “ciudad de las joyas” y Raphael es el arcángel que lo custodia, cuyo nombre significa “curación de Dios” y alude tanto al cuerpo físico como a la curación del alma. Conviene tener cerca una imagen angélica que nos recuerde a Raphael y a la necesidad de realizar prácticas tanto de yoga como de meditación tendientes a equilibrar a Manipura, para sacrificar nuestro ego personal en aras de la evolución conjunta.

Pintarse de rosa

AvonSi hay un tono femenino por excelencia es el rosa. Aún en esta época de igualdad y fraternidad entre los géneros, donde ya no resulta necesario discriminar a partir del empleo de los colores para establecer las rígidas diferencias de antaño, sigue ejerciendo una fatal atracción entre las más pequeñas y de vez en cuando retorna como color de la temporada.

Ya sea en sus variantes rosada, fucsia, rosa Dior o magenta, es una tonalidad que atrae la mirada tanto en su versión tenue como en su expresión más cegadora e intensa. Con el frufrú de las sedas suaves o el destello cegador de las pieles sintéticas más estridentes, envuelve a sus acólitas en un hálito de fantasía y las remonta a una infancia donde muñecas y accesorios debían ser rosas de la cabeza a los pies.

La vie en rose fue la canción que inmortalizó una frágil Edith Piaf y tuvo su versión con la impronta perturbadora de la potente jamaiquina Grace Jones. Antonio Gala imaginó el color en un verso: “…en una rosa caben todas las primaveras…”. Y en mi tierra Roberto Sanchez, más conocido como Sandro, lo popularizó como nombre de mujer inspirado en la flor con el hit “Rosa, Rosa“, que fue un éxito en su época y adquirió categoría de ícono con su partida.

En definitiva, ¿quien dijo que el invierno debe ser gris? Podemos levantar el ánimo y recordar que los ciclos se alternan y que en primavera todo vuelve a florecer; nada mejor para ello que una sobredosis de rosa en el vestuario o en la cosmética. Avon cuenta con esmalte para uñas color fucsia, brillo labial de la línea Ultra en tono rosado y máscara de pestañas Irresistibly Sexy con packaging en rosa Dior. Para regalarse pequeños destellos de una vida color de rosa.

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