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aviewtokillLos primeros fríos han comenzado a sentirse en la ciudad y la noche del sábado fue especialmente helada; nuestras intenciones de salir a ver un espectáculo sucumbieron ante el calor del hogar y la comodidad del sillón del living. Después de investigar un rato la programación televisiva, ante la falta de opciones atractivas nos decidimos por una película de 1985 que tiene por protagonista al siempre seductor James Bond: “A view to a kill“, presentada como “Panorama para matar” en España y “007 en la mira de los asesinos” en Latinoamérica.

En esta oportunidad Bond, quien cambia de identidad varias veces para luchar contra el malvado Max Zorin pero curiosamente siempre mantiene James como nombre de pila, se enfrentará al villano de turno que planea destruir Silicon Valley, un multimillonario empresario tecnológico y criador de caballos de carrera sospechoso de emplear drogas en los animales para ganar las competencias ecuestres. La CIA ha investigado a Zorin, quien podría ser el fruto de experimentos en mujeres embarazadas de un malvado médico nazi que perseguía el fin de crear hombres brillantes. Zorin lo es, pero también es un psicópata perverso e inescrupuloso contra el que Bond deberá luchar.

A view to a kill” es la última película en la que el inefable Bond fue encarnado por Roger Moore, quien a mi gusto es el 007 menos atractivo, aunque no faltan los estereotipos de mujeres característicos de la saga: Moneypenny y sus atuendos recatados eternamente enamorada del héroe; Grace Jones en el papel de la malvada May Day que, como no podía ser de otra manera, termina sucumbiendo a los encantos de Bond, y Tanya Roberts como la heredera de un magnate petrolero llevado a la ruina por Zorin, rescatada por el agente secreto y que también cae rendida a sus pies.

La película no es para destacar salvo por la música de Duran Duran, el histórico grupo británico intérprete de new wave y funk que causara furor en los años 80 liderado por Simon Le Bon: la canción del mismo nombre fue la única de la saga de las películas de James Bond que llegó al primer puesto en el Reino Unido y fue nominada al Golden Globe. Para volver a escuchar y disfrutar.

La fotografía reproduce la imagen publicitaria de la película.

París chic

Ines de la FressangeA propósito de la expresión “bon chic, bon genre” empleada por Max Azria para señalar la orientación elegante y audaz de sus diseños a la que me he referido anteriormente, si hubiera que elegir a una mujer que encarne el estilo y el buen gusto parisinos, Inés Marie Letitia Églantine Isabelle de Signard de La Fressange registraría una buena cantidad de votos. Hija de un marqués y de una modelo argentina, heredera de una fortuna bancaria e imagen de la Marianne, el símbolo de la República Francesa, Inés fue la modelo fetiche de la casa Chanel en la década del 80 y actualmente transita la pasarela en algunas ocasiones especiales.

Empresaria de la moda y el diseño, conjuntamente con Sophie Gachet, reportera de moda de la revista Elle, han elaborado una guía enfocadas en el estilo de la parisina que incluye consejos sobre moda y belleza, ideas sobre diseño de interiores, alternativas en la ciudad para las mujeres con niños y direcciones sobre ítems varios: spas, peluquerías, bistrots, restaurants y hasta hoteles de todo tipo en los diversos arrondisements de la encantadora París. La bella modelo adolescente cuyas fotografías ilustran los diferentes básicos del vestuario propuesto por las autoras es Nine d´Urso, la hija mayor de Inés y digna heredera del bon chic, bon genre de su madre.

La guía se presenta como una agenda ya que incluye un pequeño bloc de notas en las páginas finales para emplear en la visita registrando momentos y lugares de interés. Aunque la traducción al español contiene giros lingüísticos y expresiones que podrían mejorarse considerablemente, la esencia de la propuesta permanece inalterable y las direcciones y tips de compras tanto de atuendos como de perfumería y decoración son interesantes, así como las páginas web para investigar cada tienda. Entre las perfumerías, mi rubro favorito, Inés califica como “sublime” a Serge Lutens, ese notable creador de fragancias exquisitas, y entroniza a Fréderic Malle, Francis Kurkdjian y a las casas Guerlain y Diptyque, esta última sobre todo en relación a sus creaciones en cerería junto con Cire Trudon.

Si bien los consejos sobre moda y belleza son clásicos y convencionales (un trench, un vestido negro, un jean de buena calidad, una campera de cuero ídem; base de maquillaje, rimmel con moderación, polvos bronceadores…), los datos sobre los típicos bistrots y los hoteles son para atesorar, al igual que las referencias acerca de museos peculiares y algún lugar secreto para descubrir. En suma, en mi próxima visita a esta mágica ciudad llevaré la propuesta de Inés de La Fressange y Sophie Gachet junto a la guía política y turística “París rebelde” de Ramonet y Chao; ambas opciones conforman un mix interesante de lugares por recorrer que estoy disfrutando por adelantado.

Testeos de cremas corporales

Carthage : AvonSoy fanática de las cremas corporales hidratantes y humectantes y he probado inifinidad de marcas y texturas: geles, lociones, leches, mantecas, frutales, florales, con o sin brillos, nacionales e importadas, primeras marcas y básicas… Todas llaman mi atención y los packagings diversos me atraen; por otra parte el empleo diario las consume rapidamente y permite que lleguen nuevas adquisiciones a mi armario personal.

En esta ocasión, Avon ha logrado un aroma dulce que persiste con el correr de las horas, porque la loción en crema de la línea Naturals con extracto de vainilla y proteínas de leche, además de incluir en su composición las vitaminas A y D que dejan la piel suave y aterciopelada, la reviste con una fragancia avainillada insistente y penetrante. Una relación calidad-precio altamente recomendable.

El producto de la línea reDefinition de Carthage lo adquirí en el mes de diciembre y fue concluido antes de partir hacia Ecuador. A la mayoría de las personas de sexo femenino que conozco la proximidad del verano las sumerge en la desesperación: aquellas partes del cuerpo no expuestas al sol durante los meses invernales quedan a la vista, y la celulitis no distingue edad ni color de piel. Dicen que la raza negra ha sido beneficiada al respecto, pero no lo he corroborado con afirmaciones al respecto de las presuntas privilegiadas.

La cuestión es que aún convencida de que la celulitis depende de factores internos que ninguna crema podrá corregir, lo cierto es que la apariencia de la piel puede ser mejorada con productos de buena calidad, y sumar un poco de sol y autobronceante contribuirá a paliar la desesperación hasta el año próximo. El gel crema de Carthage promete drenar, esculpir, reafirmar y combatir la celulitis, así como mejorar trastornos circulatorios por sus componentes vegetales, el añadido de liposomas de cafeína y un complejo activo desarrollado a tal fin. Mi experiencia fue positiva, aunque he de hacer la salvedad que la acompañé con intensa actividad física y comidas sanas; no obstante, creo que no repetiré el uso y cuando llegue diciembre testearé otro producto que prometa milagros, en un ciclo sin fin que se reitera año tras año.

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