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Árbol protectorEl matrimonio es un voto de fe entre dos personas, que apuestan a un proyecto común con intención de perpetuidad en el tiempo. Hayan iniciado o no la convivencia, la decisión de celebrar la boda implica un compromiso y el inicio de la vida en común con otro estado civil, que significará derechos y obligaciones no sólo de carácter legal.

No es la primera vez que enfatizo la importancia de agradecer los buenos momentos y conforme la filosofía de vida que practico, cuanto más nos conectamos con el festejo y la alegría ambos se multiplican. La despedida de soltera de Jesi se celebró en mi casa, y hasta aquí llegaron sus primas, sus amigas y sus compañeras de trabajo, entre las que me cuento.

Con una organización milimétrica y enorme cariño, las primas Gabriela y Florencia prepararon cada detalle: los afiches alusivos, la decoración de una torta tipo budín riquísima, música, juegos y el disfraz de dominatrix que contrastaba con la cara de ángel de Jesi. Hubo show, baile y cotillón erótico para llevarse de recuerdo.

Con la destreza en las manualidades que la caracteriza y confirmando que cuando hay talento todo puede ser arte, Carina le trajo como obsequio un árbol protector realizado por sus manos con elementos varios, para que la acompañe en este camino  que emprenderá dentro de pocos días. Jesi se está despidiendo de su vida de soltera para comenzar una etapa mágica, porque mágico es lo nuevo que llega a nuestras vidas. Y motivo de festejo, en consecuencia.

Revalorizar el patrimonio arquitectónico

Patrimonio ResidencialLas ciudades nacen y crecen con una dinámica propia, pero a veces ese crecimiento no respeta ni tiene en cuenta las construcciones que conforman por tradición e historia el patrimonio arquitectónico, que integra nada menos que el acervo cultural de una ciudad. En mi tierra natal las administraciones municipales han permitido en nombre del presunto progreso el derrumbe y posterior construcción de edificios, en aquellos sitios donde se emplazaban joyas arquitectónicas que no se han de recuperar.

Conozco a Silvia desde hace varios años, ya que ambas fuímos alumnas de Susana en su gimnasio conjuntamente con Marisa y Mónica I. Silvia es arquitecta y junto a su colega María Eugenia pusieron el alma en un libro conjunto que realza el patrimonio arquitectónico de la ciudad, en una recopilación amena pensada para que tenga vida propia: es interactivo, el lector  podrá descubrir cada edificio aún en pie que quizás pasa desapercibido en el recorrido diario, las ilustraciones son dignas de mención especial y la elegante funda diseñada para preservarlo, todo un símbolo.

El Centro Cultural Victoria Ocampo con sus magníficos jardines fue el ámbito elegido para la presentación. Hacia allí nos dirigimos con Adriana y observamos con agrado la gran cantidad de personas que se dieron cita, para compartir un momento tan especial para las autoras y a su vez tan importante para la ciudad en su conjunto.

Mar del Plata y su patrimonio residencial” ya se encuentra a la venta en las librerías. Nosotras, luego de la consiguiente dedicatoria, nos sentamos contentas a degustar té en hebras en la confitería de la Villa, agradecidas por haber compartido un evento cultural trascendente para la ciudad donde residimos.

Estrenos playeros

ToutEl verano es amigo de los tonos fuertes. Turquesa, naranja, verde manzana se despiertan del letargo invernal y retornan junto con los días largos, el sol y la piel bronceada. Como si la alegría de los países cálidos se trasladara por un tiempo a nuestro país austral, las calles se pueblan de colores a despecho del negro, el marrón y el nude invernales.

Compenetrada con esta energía, buscaba una bikini en sintonía que encontré en Tout: la quería naranja brillante, extrovertida, alegre. Cumplí con el objetivo y, para moderar la estridencia, resulta un buen complemento el pareo en tonos tierra que eligió para mí Marisa durante sus vacaciones en Playa del Carmen.

Con short, musculosa y una canasta conteniendo un libro, sombrero y protector solar, me dirijo caminando en ojotas hasta el balneario, para gozar de una plácida tarde leyendo un rato al sol y otro rato bajo la sombrilla, matizada con alguna zambullida en el mar. Momentos privilegiados que ameritan un agradecimiento eterno.

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