Año del jabalí, el cumpleaños de Julio, L´Imperatrice

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El pasado 5 de febrero marcó el comienzo del Año Nuevo Chino, nada menos que el período 4717 del ciclo oriental. Regidos por el calendario lunar, ya que el inicio lo determina la segunda luna nueva después del solsticio de invierno, los festivales de la primavera que celebran por todo lo alto cada nuevo ciclo se llevaron a cabo en 396 ciudades de 133 países.

No es de extrañar el número porque en China se dedican dos semanas a los festejos y hay un tránsito incesante de personas por todo el país: es tiempo de visitar familiares, de compartir comidas para invocar la buena fortuna, de limpiar la casa con viejas escobas que luego se desechan para alejar los malos espíritus y no pueden faltar las galletas de la fortuna con su predicción infalible; todo ello con un fondo multicolor de fuegos artificiales de toda forma y dimensión.

El año 4717 estará regido por el jabalí o chancho de tierra; si bien la energía de este animal se encuentra signada por el agua, en este caso no habrá conflicto sino complementariedad, lo que resultará en fertilidad y germinación de cosas nuevas. El jabalí es hedonista, adora vivir la vida y desplazarse, así que posiblemente todos los seres sentiremos deseos de viajar a lejanas tierras y de disfrutar los buenos momentos que conlleva la cotidianeidad.

La contrapartida del optimismo y la excesiva imaginación puede traer aparejados sueños imposibles y falta de contacto con la realidad, que configuran las debilidades de este tótem chino. Le son características las cualidades de la ingenuidad y la bonhomía, así que habrá que regular el exceso para no caer en manos de personas inescrupulosas que se aprovechen de esta energía reinante.

Como correlato de la vibración del jabalí, la galleta china que me ha tocado en suerte me ha permitido extraer el mensaje conservando su indemnidad: “If your cookie still in one piece, by lotto” dice la predicción. No soy aficionada a los juegos de azar, pero quizás resulte atinado obedecer la directiva de este confiado mamífero.

El cumpleaños de Julio

En alguna ocasión se ha mencionado que el transcurso del tiempo puede ser abordado de maneras diversas, según creencia, energía o manera de ver el mundo de quien se trate. Las circunstancias, siempre mutables, no son las mismas de un año para el otro, y las razones para festejar son más o menos variables en consecuencia: en este cumpleaños, Julio decidió celebrar la fecha y la vida, sin restricción alguna.

El verano austral se desarrolla de manera extraña en este confín del planeta: hay jornadas de calor intenso y agotador, sólo reparadas por la brisa fresca del océano; por el contrario, hay otras en las que el termómetro desciende a temperaturas inusuales, más cercanas al otoño intenso que al estío caluroso. La noche del festejo del cumpleaños de Julio fue de las últimas y, aún cuando lo celebramos en el jardín de su casa al aire libre, la calidez de la fiesta compensó el aire helado nocturno.

Así desfilaron durante la noche músicos diversos y melodías de todo tenor, producto de la amistad del anfitrión con diversos personajes citadinos que lo acompañan desde hace años en Atlántica Jazz Band. Después el paso de las horas trajo consigo conversaciones amables acompañadas con bebidas y café; en un momento le pedí a Nora una manta para cubrirme mientras seguía departiendo con los comensales. Y las horas fueron pasando hasta que, asombrada por el clima que sentía helado, le pregunté a Juan por la hora y me respondió con una sonrisa: “son las 4 de la mañana y hay exactamente 12 grados”.

L´Imperatrice

En el año 2009 Dolce&Gabbana irrumpió en el mercado de las fragancias con la colección Anthology, inspirada en la baraja del tarot marsellés. L´Imperatrice, correspondiente a la carta número 3, es un perfume con notas de salida frutales: bayas rojas, kiwi y ruibarbo, planta herbácea que le otorga un dejo de frescura acidulada. El corazón contiene sandía, jazmín y cyclamen, con su característico olor a violetas; finalmente el fondo deviene amaderado por el almizcle y el sándalo.

La Emperatriz es una carta que implica generación y aunque a primera vista parece que su soberanía se limita al reino mundano, el cetro de oro que descansa en la mano izquierda se proyecta sobre la realidad terrestre para elevarse hacia el espíritu, de ahí las alas de oro que se fusionan con el trono. El águila grabada en su escudo implica alcanzar las alturas más remotas: el hogar del ave podría encontrarse en el Monte Olimpo y representa una fuerza vital propia del principio femenino.

La Emperatriz se encuentra más allá de las leyes mundanas y su guía y fuente es la intuición: cuando nos encontramos con un bloqueo por situaciones no resueltas podemos recurrir a ella. Generar y transformar son dos aspectos con un origen común y nos conectan con el conocimiento intuitivo, tan necesario para ampliar la comprensión mientras penetra en nuestras fosas nasales la ligereza afrutada de L´Imperatrice.

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Il profumo nel mondo antico, de blogs y premios LXVI, testeos disolventes

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Griego nacido en Ereso, un pequeño poblado situado en la isla de Lesbos allá por el año 372 a.C., respondía al nombre de Tírtamo por origen pero fue bautizado nada menos que por Aristóteles, quien decidió llamarlo Teofrasto o “de estilo divino” debido al talento natural para la oratoria de su discípulo y sucesor. Luego del deceso de Aristóteles, Teofrasto presidió el Liceo durante 36 años continuando con la obra de su predecesor; a su muerte en el año 287 a. C. fue honrado con un funeral público en Atenas.

El filósofo fue un estudioso de las plantas, y sus obras vinculadas a la botánica resultan un compendio de clasificación sistemática del mundo vegetal con fines medicinales. Pero Teofrasto también incursionó en el universo de los aromas y en Il profumo nel mondo antico, cuyo autor es Giuseppe Squillace, se puede acceder a la traducción italiana de Sugli odori, un verdadero tratado sobre los perfumes; por si fuera poco, el prefacio del ejemplar lleva la firma de Lorenzo Villoresi.

En Grecia, esencias y fragancias ocupaban un lugar central en la vida cotidiana de las clases acomodadas, pero también constituían elementos indispensables en la celebración del culto a los dioses: incienso, mirra, cardamomo, nardo e iris son algunos de los ejemplos mencionados por Teofrasto, quien asignaba al mundo de los olores la importancia suficiente como para estudiarlo de manera específica e interesarse por composiciones y creaciones de perfumes desde el punto de vista artístico.

La perfumería artesanal presenta una analogía actual con aquellos tiempos antiguos, por cuanto el perfumista continúa siendo un alquimista sin perjuicio de la pluralidad de recursos que proporciona la época: Lorenzo Villoresi constituye un ejemplo cabal al respecto. Y el profesor Giuseppe Squillace anticipa en las primeras páginas del libro la razón de ser de este apasionante compendio, parafraseando a Jean Baptiste Grenouille en el inolvidable libro de Patrick Süskind: “…los hombres podían cerrar los ojos ante la grandeza, ante el horror, ante la belleza y cerrar los oídos a las melodías o las palabras seductoras, pero no podían sustraerse al perfume. Porque el perfume era hermano del aliento…”.

De blogs y premios LXVI

Desde el interesantísimo blog Todo llega, todo pasa y todo cambia arribó hace tiempo atrás esta distinción, elegida entre otras que llegaron conjuntamente. Agradezco de corazón a Maby y he de cumplir con las reglas del premio, que en este caso consisten en escribir la entrada pertinente, agradecer al blog del que proviene con el correspondiente enlace y nominar a su vez a quince blogs que a continuación se indican:

1) FIT2MoVe: a disfrutar y a moverse.

2) Bienvenido: Ramón Sanchez y su formación.

3) Seja Bem Vindo: un femenino universo de belleza.

4) Alescritor: relatos cortos y algo más.

5) Reflexiones de un “Treinta y nuevón”: el mundo del autor antes de llegar a los cuarenta.

6) Letras del Alma: el sentir de Leonardo.

7) Psheda: escribir y liberar.

8) Registro Urbano: comunicación popular.

9) jillopart: libertad y poesía.

10) El Portu 11: fotos y letras.

11) Dave Imbernön Musical Project: compositor y músico.

12) Envelhecer Direito: diversos tópicos para la tercera edad.

13) Antiblog de viajes: vínculos hacia diversos destinos.

14) Outlet Traveler: una guía para viajes organizados con precios accesibles.

15) CROTO: fotografía que promete.

Gracias a todos por su participación en la blogósfera.

Testeos disolventes

Un producto cosmético está determinado por la cantidad de aditivos y excipientes que contiene, que conjuntamente con el principio activo han de alcanzar el resultado final según la función que en definitiva impulsó su creación y que tiende a proporcionar bienestar, cuidado o higiene en el cuerpo de las personas.

Un disolvente es un producto que remueve las sustancias que componen otra sustancia, obteniendo de esta manera una mezcla dispersa que elimina o diluye la primera. En el mundo de la cosmética resultan necesarios para remover maquillajes y esmaltes, a fin de preparar la piel para el tratamiento posterior y preservar al mismo tiempo su lozanía.

Existe una premisa básica en cosmética que resulta fuente de toda razón y verdad: la limpieza. No hay horarios ni cansancio que valgan a la hora de cuidar la piel del rostro, paso esencial para evitar arrepentimientos futuros. La limpieza, doble si es posible con aceite o leche primero y gel o jabón facial después; luego el tónico como broche de oro para refrescar, equilibrar y cerrar los poros. Y en cuanto a uñas se refiere, resulta primordial extraer suavemente todo rastro de esmalte y permitir que respire durante varias horas antes de renovar la manicura, procurando que el producto a emplear no resulte nocivo para la estructura ungueal.

Sephora cuenta con vasta experiencia en cuidado de la piel y con una línea de producción propia: tanto Lotion tonique tres tonique al extracto de ginseng como Disolvant très doux sin acetona y con activos suavizantes, cumplen acabadamente sus objetivos en cuanto a tonificar delicadamente y remover sin agredir.

Milo, la Gata Varela, Interlude

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Milo pronto cumplirá dos meses, tiene ojos enormes y una expresión desafiante al defender su territorio. Milo ha nacido con buena estrella: a poco de ser destetado por su madre gatuna fue adoptado por Marisa y su familia, absolutamente seducidos por la ternura que despliega el pequeño felino.

No es el primer ejemplar que llega a la vida de Marisa, defensora a ultranza de todo animal que se cruce por su camino; de hecho, fue recibido con bufidos por Katuna, la gata que reina, señora, en cada rincón de la casa. En cambio Luna, la perra golden retriever tan amigable como confiada, aceptó rapidamente al pequeño intruso con visibles muestras de afecto incorporándolo a la vida cotidiana, a punto tal que ambos comparten el traslado a la casa de fin de semana cuando la familia busca un respiro del ritmo veraniego de la ciudad.

Con la parsimonia de un viajero experimentado, Milo se introduce en el transporte que lo contiene hasta el arribo a su hogar alternativo, donde se instala felizmente en el sofá que resulta enorme por contraste con su mínimo tamaño. Y allí aguarda las caricias que le serán dispensadas por toda persona que se encuentre cerca: Milo es una pequeña estrella, y se encuentra plenamente consciente de su condición.

La Gata Varela

Las luces de Teatriz, la sala de espectáculos con impronta de café concert, se atenuaron de manera notable poco después de las 22 horas y la iluminación se concentró en el espacio central: Adriana la Gata Varela hizo su aparición deslumbrante acompañada del pianista y el público la recibió con un largo aplauso. La cantante, a esta altura más que consciente del atractivo sensual que es su sello de fábrica, correspondió con creces al afecto inicial.

Adriana Varela debe el apellido artístico a su ex esposo, padre de sus dos hijos y de profesión tenista, quien fue el primero que la impulsó a dedicarse al canto; ella, que venía de una formación cientificista y se nutría del psicoanálisis y la ortodoxia universitaria, negó su vocación hasta que el llamado fue tan fuerte que rompió lazos y dio el salto al vacío.

Sus orígenes musicales buscaron el rock: acordes de The Beatles y Rolling Stone, el flaco Spinetta y Silvio Rodriguez resonaban en sus oídos desde la adolescencia, hasta que la película Sur y la voz incomparable del Polaco Goyeneche la sumergieron en el origen bohemio del tango y en la reivindicación de su historia. Adriana fue al mítico Café Homero y le ofrecieron cantar: el Polaco estaba acodado en la barra y ella sintió la necesidad de pedirle disculpas luego de su breve intervención. Él le respondió que debía cantar tango y fue el comienzo de un padrinazgo que se extendió hasta la desaparición fìsica de su mentor, al que tributa amor y agradecimiento eternos.

Y tal como le indicara Goyeneche, la Gata y el tango se fusionaron en la voz arrabalera de la cantante, quien lo interpreta a sabiendas de que el tango es poesía, compromiso y desafío desde una marginalidad histórica y masculina, que cuestiona el orden establecido pero también sufre por amor hasta los huesos y encuentra la redención en ese dolor.

Sin medias tintas, a puro fuego, Adriana Varela hipnotiza con su impronta que transmite una fortaleza imponente y constituye a su vez una nota subyacente vulnerable que impregna sus interpretaciones únicas. Algo de ésto transmitió su amigo Cacho Castaña en el tango que le dedicó años atrás: “…Parece medio loca y que provoca / porque el tango en su boca es un gemido / parece que ya nada la sorprende / parece saber todo de la vida / parece, pero no es lo que parece / es una gata herida”.

Interlude

En música, se denomina interludio a un segmento instrumental entre dos secciones vocales, o bien a un fragmento musical entre dos escenas de una obra teatral. En lenguaje coloquial un interludio puede ser una pausa, un momento de descanso en el desarrollo de una acción o proceso.

Amouage es una casa omaní de perfumes cuyo fundador, el príncipe Sayyid Hamad bin Hamud Albusaid, tuvo en miras crear  fragancias basadas tanto en la madera de agar como en el frankincienso, que integran la cultura omaní desde hace más de dos milenios revelando el carácter artístico de la perfumería en Arabia. Cada perfume cuenta una historia y su elaboración, en base a materias primas de excelente calidad, resulta un proceso exigente que demanda todo el tiempo necesario hasta que se logra el resultado esperado. Los frascos dirigidos al público femenino evocan a la Gran Mezquita del Sultán Qabus y el logotipo frontal recuerda al sello real.

Interlude es una fragancia inspirada en la sensación que brinda una pausa, un momento de reflexión y descubrimiento de serenidad en el caos externo que nos rodea: bergamota dulce y pomelo amargo crean un contraste inicial que cede cuando emergen la rosa damascena, el jazmín y el azahar conjuntamente con la cualidad herbácea del opopanax adunada al incienso, hasta arribar a las notas de fondo del ámbar y la vainilla, que van equilibrando el caos de cuero, almizcle, oud y haba tonka.

En Interlude se fusionan todas las notas de manera armónica y, aunque cada piel recepta las fragancias de modo personalísimo, creo que el efecto hipnótico de madera e incienso resultará común en las usuarias: una especie de halo potente pero tenue, que irrumpe alrededor como un abrazo e invita a respirar hondo, sentarse en silencio y agradecer el instante.

Ser de luz, aquelarre estival, estelas mexicanas

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Las relaciones humanas se establecían, hasta hace unos años, por familiaridad o por afinidad: la familia predetermina vínculos a veces queridos y, en ocasiones, padecidos; la amistad establece lazos que perduran más allá del tiempo y son, a veces, más sólidos y estables que los que vienen dados por naturaleza. Y ahora también existen, a partir de la llegada de la red global a nuestras vidas, conexiones del alma con personas a las que no conocemos físicamente pero sentimos cercanas en el afecto.

Silvia, un Ser de luz que desde hace unos meses no se encuentra en este plano, fue una de mis primeras relaciones entabladas por afinidad en el mundo virtual. Silvia residía en México, país ecléctico y único en su esencia; comenzamos compartiendo puntos de vista, intercambiando premios y comentamos artículos que nos unían por temática y complicidad. Silvia había creado Ser un ser de luz, un espacio que era pura búsqueda, así como otro blog donde buscaba respuestas a preguntas que, quizás, a la fecha ha encontrado.

Silvia también era la autora de una novela, pura historia de amor donde rastreaba la razón de ser del sentimiento que la había unido a Danny, su compañero y destino, su comienzo y final. Se encontraron después de haberse reconocido, almas vagabundas en búsqueda de identidad, y volvieron a ser uno como en otros tiempos. Danny se fue hace un par de años y Silvia perdió nuevamente parte de sí misma, aquella que la contenía y complementaba.

Cuando Melba publicó en su espacio el dolor por la partida de Silvia, no pude asimilar el manotazo descomunal que implicaba: no era como Aceituno, el Fotonauta que compartió con nosotros su tránsito por la última etapa de la batalla anticipando el desenlace que se avecinaba, implacable. Silvia estaba ahí, habíamos imaginado su visita a esta tierra extrema y un recorrido juntas por los rincones ocultos de su país… pero ya no será, por lo menos en esta encarnación.

El otro día me desperté pensando en Silvia. Espero que se haya reencontrado con su amor y se encuentre feliz, pero sin que esta conclusión implique un condicionamiento para su espíritu siento necesidad de plasmarla: te extraño, Silvia. Hasta pronto.

La fotografía corresponde al gravatar de Ser de luz.

Aquelarre estival

Un estío extraño y caprichoso se ha instalado en este rincón del hemisferio austral: temperaturas variables, vientos dignos del otoño y un sol que perfora la piel cuando asoma, intermitente, en algún momento del día. Ante la ausencia de patrones previsibles en el clima hay que adaptarse a estas circunstancias, acordes con el caos predeterminado, del que ha de surgir un nuevo orden en el curso de esta era de Acuario.

Pero la noche de Reyes, elegida para la celebración del primer aquelarre del año y también para despedir a Marcela, próxima a partir al Uritorco como cada año a fin de impregnarse de la energía atávica impregnada en estas tierras, fue una excepción y la naturaleza nos obsequió un día intenso y soleado con una noche fresca y plácida, ideal para la celebración que se encontraba pautada.

Así disfrutamos el despliegue de manjares preparados afectuosamente por la anfitriona y brindamos por la partida y el regreso, esta vez acompañadas por Caro, de visita en casa de Marcela antes de su próxima partida a la India. Y una vez más la noche transcurrió entre risas y anécdotas y hasta los Reyes Magos, encarnados en Marcela y Adri, estuvieron presentes en la primera reunión oracular anual.

Estelas mexicanas

Una vez más he recordado el inolvidable periplo por México, tierra natal de Silvia: juntas soñamos en algún momento recorrer su país a mi regreso y visitar los pueblos engalanados en la celebración del 2 de noviembre. Una de las fiestas más populares en esa fecha se lleva a cabo en el estado de Puebla, cuna de la cerámica de Talavera y destino gastronómico por excelencia.

La artesanía que los maestros loceros llevan a cabo con esmero y dedicación, empleando las técnicas que se remontan a sus antecesores españoles de Talavera de la Reina, cuenta con la complicidad de la naturaleza: las tierras mexicanas son pródigas en arcillas de calidad excepcional, que permiten tallar piezas de acabado inigualable.

Recuerdo nítida la estadía en el hotel Zócalo Central y las maravillosas cerámicas que engalanaban nuestro cuarto: ante la imposibilidad de trasladar a mi hogar las piezas soñadas, tomé fotografías de las mismas para enmarcar los productos que estaba testeando. Así fue como Coconut Nourishing Dry Oil y Satsuma Exfoliating Body Polish, ambos de The Body Shop, fueron engalanados por la pieza poblana.

bell@espíritu: natalicio

Con la tenacidad implacable que lo caracteriza, el tiempo imprime su sello en todos los acontecimientos, los connota y jerarquiza: así, casi con la levedad de un soplo, han transcurrido cinco años desde aquel primer día en que bell@espíritu se plasmó en las primeras líneas para acompañar, de manera más o menos intermitente, el último lustro de mi existencia.

Según afirma Cornelio Agrippa, con la autoridad que le otorga su maestría, el número cinco contiene un poder considerable debido a su composición: el primer par y el primer impar de la escala conforman el quinario, y por si fuera poco, los aritméticos han llamado padre al último y madre al primero pues contienen en sí la justa mitad del número universal, el diez.  El cinco entonces configura tanto el número del matrimonio como de la justicia, pues corta al diez en dos por igual.

Cinco son los sentidos en el ser humano: vista, oído, gusto, olfato y tacto; cinco los dedos de la mano; cinco los elementos al sumar el éter; cinco las puntas del pentáculo, talismán mágico por excelencia que representa el símbolo sagrado de la armonía entre cuerpo, mente y espíritu. Se presume, por lo menos hasta la fecha, que cinco fueron los factores con los que Dios compuso la totalidad: la esencia, el mismo, el otro, el juicio y el movimiento.

Y también se considera al quinario el número de la gracia en tanto sello del Espíritu Santo, por cuanto es el número de la cruz y, por esta razón, en tiempos benditos se invoca el nombre de la Divinidad empleando cinco letras: IHESV. Tal vez por un misterio que no es menos grande que el significado del quinto número, la gracia me ha acompañado en estos últimos cinco años y ha hecho posible la presencia virtual de tantas personas que generosamente contribuyen a mantener vivo este espacio y a quienes agradezco desde el corazón, en silenciosa plegaria.

Démeter, de blogs y premios LXV, Biblioteca de Babel

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Llamada La madre de la cebada, la hija de Cronos y Rea era la diosa de la tierra y de las cosechas, atractiva como ninguna debido a su porte regio y su larga cabellera rubia color del trigo. Reacia y rebelde a los influjos seductores de los dioses, el incansable Zeus metamorfoseó en toro para poseerla y de la unión entre ambos nació Perséfone. Más adelante el titán Yasión no debió recurrir a truco alguno y protagonizaron una intensa historia de amor hasta que Zeus, enfurecido por los celos, fulminó con un rayo al amante: la diosa habría de parir producto de esta unión a Pluto, dios de la riqueza y de la abundancia vinculado a las cosechas.

El rapto de Perséfone, la doncella, por Hades, señor del Inframundo, habría de desatar la furia incontrolable de la diosa, quien buscó a su hija durante nueve días con sus noches hasta que Helios le reveló el nombre del secuestrador. Zeus se negó a intervenir y la maternidad se reveló con toda su fuerza en Démeter, quien se retiró a Eleusis y determinó la carencia de frutos y granos necesarios para la supervivencia de la raza humana. Hécate intervino ante Zeus y éste intercedió ante Hades, quien accedió a permitir el regreso de Perséfone si ésta no probaba alimento alguno durante su estadía en el reino oscuro.

Pero la joven había degustado los frutos de la granada y adquirido la condición de Reina del Inframundo, entonces se arribó a una solución intermedia: regresaría durante seis meses con su madre y otros tantos con su esposo, configurándose de esta manera el ciclo de la vegetación: el renacimiento de la vida en primavera y verano y la oscuridad signada por la estancia de la semilla bajo tierra en otoño e invierno. Así el culto a Démeter configura un ciclo de muerte y renacimiento, un ritual agrario en el que se celebraban las fiestas en honor a la diosa que, con el tiempo, transmutaron en misterios, a imagen y semejanza de aquellos en honor a Isis que tributaban los antiguos egipcios.

Los misterios, ritos de iniciación secretos, representaban el ciclo anual mediante una comunión de pan, vino y maíz; durante la ceremonia, los elegidos rendían tributo a la Diosa Madre y se adentraban en el aspecto cíclico de vida, muerte e inmortalidad del alma: la semilla requiere del mundo subterráneo para germinar, flores y frutos han de arribar a la tierra para completar el proceso. Y es que Démeter trae consigo la conciencia del desapego, tan necesaria para transitar la circularidad, ya que el misterio de La diosa de la cebada implica para nosotros, los humanos, nada menos que la pregunta sobre la muerte y la inmortalidad.

La fotografía de la estatua de Démeter, tomada por Juan en el florentino jardín de Bóboli, la representa en todo su esplendor.

De blogs y premios LXV

Desde la bella tierra brasileña arribó esta distinción tiempo atrás, producto de la generosidad del autor de Suprimatec. Agradezco tardíamente su deferencia y he de cumplir con los postulados del premio, que incluyen publicar el logotipo, agradecer al blog del que proviene, explayarse acerca de tres particularidades propias, responder las preguntas incluídas por el blogger que nos precede y formular cinco preguntas para que respondan los diez blogs que a su vez serán nominados.

Aquí, las tres particularidades actuales:

  1. La pasión por la práctica de yoga ha determinado una nueva frecuencia: durante una hora y media cuatro veces por semana mi cuerpo se contorsiona y mi mente se serena, gracias a esta filosofía milenaria.
  2. Estoy embarcada en un nuevo proyecto sobre esencias y misterios.
  3. He descubierto la sensación de meditar envuelta en la energía perfumada de una vela aromática.

Respuestas a las preguntas formuladas por Suprimatec:

1) Mi primera actividad al levantarme es lavarme los dientes a conciencia y ésto incluye una limpieza de la lengua, a la manera yóguica.

2) Mi fuente de inspiración es la vida misma.

3) Me hace feliz la sonrisa descomunal de mi hijo y me entristece, a veces, saber que no volveré a ver a mi papá en este plano.

4) No sé qué haría de haber sido engañada por mis padres, la sociedad o la religión, pero creo que todos lo hemos sido de alguna manera y debemos trascenderlo.

5) Verdad y mentira son dos caras de la misma moneda, depende de quien las proclame y por ende no puedo elegir entre ambas.

Las preguntas que podrán responder, de considerarlo pertinente, los nominados son las siguientes:

1) ¿Cuál es el libro que preside en este momento tu mesa de luz?

2) ¿Quién ha sido una influencia positiva y determinante en tu vida?

3) ¿Adónde conduce la bifurcación por la que no has optado?

4) ¿Dónde te encontrarías en este momento, si pudieras elegir?

5) ¿Qué sensación te invade al ingresar a tu casa?

Y aquí los nominados en esta oportunidad:

  1. Kumarranjeet: sitio abierto al mundo.
  2. Store Day: diversos contenidos de diversos lugares.
  3. Celestial Priestess´s: conjunciones astrales.
  4. Del día a día: ni tan banal ni tan efímero.
  5. Sentinel of Phantasm: emociones de artista.
  6. Depois de formada: todo aquello que merece la atención de la autora.
  7. Sophilosofhy: abstracciones y distracciones.
  8. 427.: el mundo en tu idioma.
  9. En la orilla de Misly: que ama y vive.
  10. Passaporte no bolso: guía de viajes familiares.

Gracias a todos por compartir sus contenidos en la blogósfera.

Biblioteca de Babel

“…El hombre, el imperfecto bibliotecario, puede ser obra del azar o de los demiurgos malévolos; el universo, con su elegante dotación de anaqueles, de tomos enigmáticos, de infatigables escaleras para el viajero y de letrinas para el bibliotecario sentado, sólo puede ser obra de un dios…”.

La pluma inigualable de Jorge Luis Borges se explaya en el cuento La Biblioteca de Babel para describir un laberinto caótico y temible, que responde a un orden propio y desconocido para nosotros, desesperados bibliotecarios. Sin embargo y a despecho de las inabarcables galerías hexagonales que la componen, la Biblioteca (o el Cosmos) converge en una sala central que nos permite de alguna manera referenciarla y responder la pregunta que motiva la existencia… pero no nos es posible alcanzarla.

Julián Bedel, alma mater de Fueguia 1833, mi casa favorita de perfumes, se ha inspirado en el eterno Borges para su composición Biblioteca de Babel. La fusión del cedro con incienso de cabreuva y canela dan como resultado una fragancia amaderada intensa que sumerge a quien la inspira en una atmósfera de libros antiguos y anaqueles nobles, propicia para leer y reflexionar en horas nocturnas acerca del misterio eterno formulado por el genial escritor.

Fueguia 1833, Afrodita de Capua, Pani

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El avión aterrizó con demora después del mediodía en Buenos Aires, inmerso en una temperatura fresca para la época y propicia para caminar sin prisa. Tenía unas horas para deambular hasta que arribara Juan al caer la tarde, así que me instalé en el hotel, procedí a desarmar la maleta y, previo almuerzo vegetal en las proximidades, bordee el cementerio de la Recoleta en dirección a Avenida Quintana. En el camino fui dejando atrás turistas que pugnaban por una fotografía en la puerta de La Biela y di la vuelta por Ayacucho hasta alcanzar las proximidades de la Avenida Alvear.

Unas pocas calles más allá hay un local pequeño situado frente al Palacio Duhau, discretamente enmarcado en tonos oscuros que se asemeja a un sitio fuera del tiempo. Allí los amantes de las fragancias nos encontramos en el paraíso, envueltos en un halo irresistible en el que es posible testear a gusto composiciones únicas: es que Fueguia 1833 no es una perfumería común, sino un Laboratorio de Perfumes.

Fueguia Basket era una niña indígena oriunda de Tierra del Fuego que en el año 1830 fue raptada a los nueve años de edad, conjuntamente con tres de sus congéneres, y trasladada a Inglaterra por Robert Fitz Roy a efectos de procurar adaptarlos a la rígida vida victoriana en una suerte de situación considerada privilegiada para los extraños “salvajes”. Tres años después serían devueltos a su tierra natal en una expedición de la que participó Charles Darwin y que marcaría el inicio de la teoría sobre el origen de las especies.

Julián Bedel, alma mater de Fueguia 1833, concibió el nombre de la marca como un homenaje a aquella joven arrancada de sus raíces y la estética empleada procura reafirmar este concepto, con cartografías que remontan a las incursiones de Darwin por la Patagonia. Los aromas se desprenden de la imaginación desbordante de Bedel, que ha estudiado química y botánica por su cuenta y se largó a la aventura luego de concebir un perfume para el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires: no había quien pisara la pinacoteca que no se sintiera atraído por la fragancia que flotaba en el aire.

Flores, maderas y plantas no resultan ajenas a Bedel, quien ha pasado largas temporadas durante su infancia en el campo familiar de Entre Ríos y cada año podaba los árboles conjuntamente con sus hermanos. La estirpe artística de sus ancestros se ha hecho visible en el laboratorio, donde la colección dedicada al inmortal Jorge Luis Borges aún conserva Biblioteca de Babel, una fragancia concebida en torno al cedro y la madera de caoba con un corazón de canela que reproduce el olor irresistible de los libros antiguos.

La excelencia de las materias primas y la calidad son las premisas de Fueguia 1833, donde los perfumes remiten a la historia y a los elementos de la naturaleza: Huemul o el almizcle suave como la piel del ciervo fueguino, Jacarandá o el olor de Buenos Aires en primavera, Juan Manuel y la explosiva combinación de rosas que recuerdan el apellido del Restaurador del siglo XIX… son sólo algunos ejemplos de los nombres plasmados en las etiquetas escritas a mano, que se vislumbran en las botellas contenidas dentro de cajitas de madera de colihue.

A sabiendas del poder ínsito en las fragancias, que capturan la atención de manera sutil por su penetración en lo más profundo de los sentidos, Bedel también ha jugado con el erotismo en algunas de su composiciones: valgan como ejemplos el atractivo sucio de El Otro Tigre y la discreción sensual de Ballena de la Pampa. No obstante, en esta excursión por Fueguia 1833 mi elección se ha inclinado hacia el embeleso que emana de la literatura y he optado, sin dudarlo, por las maderas especiadas de la eterna Biblioteca de Babel.

Afrodita de Capua

Allí donde la Avenida Alvear comienza a fusionarse con Avenida del Libertador sólo hay que caminar unas pocas calles para arribar al Museo Nacional de Bellas Artes. He visitado en varias oportunidades esta pinacoteca citadina; en este caso, Juan impulsó una nueva incursión porque producto del intercambio cultural entre Italia y Argentina, habida cuenta de nuestros lazos ancestrales con aquel país, el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles ha facilitado la exhibición en Buenos Aires de esta pieza de arte clásico que integra su acervo cultural.

No hay certeza respecto de la inspiración primigenia respecto de la magnífica escultura aunque se presume que conjuntamente con la Venus de Milo encontraron su inspiración en la Afrodita de Lísipo, destacado escultor del período clásico griego. El gesto denota que podría haber sostenido entre sus manos tanto el escudo de Ares como una lira, hacia donde se inclina el rostro atento. La asociación con el dios de la guerra proviene de su vínculo íntimo con el mismo, ya que aún casada con Hefesto la diosa sucumbió ante los encantos viriles de Ares, quien a su vez se rindió a la belleza y sensualidad de Afrodita.

La estatua resume en sí misma una carnalidad serena en su semidesnudez: tan sólo un manto drapeado vela la parte inferior del cuerpo, ya que en su imagen superior únicamente resalta la diadema que recoge el cabello en la nuca, que según los expertos estaba decorada con un hilo de perlas. El Anfiteatro Campano de Capua, menos renombrado pero que sigue en orden de importancia al Coliseo, fue el sitio donde se encontraba emplazada, tallada en mármol, la diosa del amor y la belleza cuyo misterio persiste hasta nuestros días.

Pani

Eliana Pani Trotta, cocinera amateur, tenía una consigna que portaba como un mantra: “La Vida es Rica”. Así, con mayúsculas que destacaban una concepción entre vitalidad y sabor comenzó Pani, el emprendimiento gastronómico donde los platos se preparan con la consigna de desgustar calor de hogar en abundancia y que se destaca en Recoleta por su ambiente decorado profusamente de estilo shabby chic, con un ligero toque kitsch.

Porque Pani, fiel solamente a sí misma, no estructura el interior de los locales que llevan su sello con el mismo estilo, sino que se sólo se deja guiar por la inspiración que surge de los viajes y los sueños. Y así comenzó, vendiendo tortas entre sus conocidos que nada tenían que ver con los sabores tradicionales hasta la apertura de la firma que lleva su nombre y se ha expandido a paso firme por Buenos Aires, dotando a Recoleta de un aire vivificante y juvenil en medio de la sosegada tradición que caracteriza la zona.

Su impulso innovador no se limita a los platos sino que también se ha animado a fusionar estilos y costumbres: consciente de que faltaba una opción para aquellos que salen de la oficina cuando ya el sol se ha puesto o bien para los viajeros agotados de recorrer desde la mañana la ciudad interminable, Pani se animó a proponer la merienda gourmet o teanner. Esta tendencia para quienes prefieren merendar tardíamente una opción completa que conjugue opciones dulces y saladas sin la contundencia que caracteriza a una cena tradicional no tardó en imponerse al caer la tarde: pinchos de langostinos con guacamole, scons de salmón ahumado y queso crema, cuadrados dulces y chocotorta son algunas de las opciones para degustar felizmente en Pani, donde la Vida es Rica, sin dudas.

Réquiem para el Che, de blogs y premios LXIV, Mistral Luxury Soap

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Estábamos almorzando en un restaurante típico situado en el centro de Tilcara, pueblo mágico de la provincia de Jujuy. Recuerdo que nuestro hijo, debido a los excesos cometidos en pos de los apetitosos licuados de frutas de la zona, se había quedado descansando en la piscina custodiada por una llama de la Posada de Luz. La música de fondo que acompañó aquel momento me indujo a preguntarle primero al dueño, luego al encargado y finalmente al cocinero donde habían adquirido el CD; el último me respondió con una sonrisa que lo buscara en la plaza de Tilcara.

Durante un par de días deambulé entre los puestos ambulantes a fin de ubicar al vendedor que tuviera entre su mercadería la música dedicada en su totalidad al personaje casi legendario que fue Ernesto Guevara. Finalmente lo encontré y conversamos un rato: era un hombre de ojos aindiados y mirada serena, típica de los habitantes del Altiplano. Me aseguró que las canciones y los intérpretes que buscaba se encontraban en ese CD editado sin cumplir ninguna norma prevista por las leyes vigentes, pero antes de despedirnos determinó el destino de un viaje futuro que sería inolvidable mediante una pregunta que fue casi una interpelación: “San Ernesto de La Higuera, dijo con su voz amable, usted que lo quiere tanto, no fue a verlo, señorita?”

A partir de esa conversación intentaría, sin éxito durante algunos años, que alguien me acompañara a Bolivia. Sentía que la pregunta del hombre había sido una señal, y las señales están para considerarlas y actuar en consecuencia. Finalmente Juan accedió ante mi letanía al escoger cada destino de viaje y mi propósito de partir sola a Bolivia, y cuatro años más tarde, en octubre de 2011, el vuelo de AeroSur nos depositó en La Paz; fue el comienzo de un periplo único que iba a culminar con la visita a La Higuera, la tierra que vio morir al hoy eterno Comandante.

Bolivia es un país de contrastes y de misterios, signado por un tiempo propio debido a la cadencia personal de sus habitantes. No se rige por la lógica del capitalismo regional ni por las normas estáticas de las sociedades erigidas por inmigrantes: allí subsisten ritos diversos, costumbres ancestrales y un desorden generalizado y de alguna manera estructurado que asombran y enamoran al visitante o bien lo espantan y alejan, sin términos medios. Este territorio aún gobernado por leyes que están más allá de la razón fue el elegido por Guevara para protagonizar su última epopeya, destinada a eliminarlo según soñaron sus detractores, y que finalmente lo convirtió en leyenda.

Y aquí estábamos, en un taxi destartalado conducido por Félix desde Vallegrande en un trayecto de 50 kilómetros que se extendió durante tres horas, en camino al santuario erigido por los campesinos cuyo horizonte es esa tierra que no les pertenece y han dedicado a San Ernesto, pese a la indiferencia que sus antecesores demostraron ante su presencia los once meses previos a la ejecución, en octubre de 1967. Quizás a sabiendas de que perseguía una utopía, quizás movido por un impulso irrefrenable que le señalaba que tenía una misión que cumplir, quizás por su carácter vehemente y arrogante, lo cierto es que el Che resolvió en aquella tierra extraña el dilema de su existencia: patria o muerte. Y fue muerte.

La Higuera es poco más que una plaza, una escuela y el museo, con calles polvorientas que parecen haberse detenido en el tiempo y habitantes cuya existencia se ve alterada cada año por la peregrinación de octubre en homenaje al revolucionario. Los campesinos cuentan historias sobre milagros y fenómenos acerca de curaciones imposibles, caballos que aparecen cuando alguien necesita transporte, cóndores que señalan el trayecto del guerrillero por la quebrada del Churo, y aún se pueden encontrar  algunas personas mayores que por unos centavos se explayan acerca de su fugaz contacto con el Che antes del final.

Hay una energía extraña y misteriosa en estos parajes, que induce a la nostalgia y nubla los ojos. Tal vez la tenacidad implacable y la unidad de pensamiento y acción que determinaron el sino del Comandante se encuentran impregnadas en los elementos, una suerte de herencia de sangre que ha de pervivir más allá del tiempo, como el recuerdo. Lo cierto es que su imagen de Cristo del siglo XX recorrió el mundo y la subsiguiente desaparición del cadáver durante 30 años terminó de sellar el destino mítico: su apostura y su sonrisa serían para siempre emblema de lucha social en un mundo cada vez más necesitado de esperanza libertaria.

He recordado en varias oportunidades con agradecimiento silencioso al hombre que me impulsó a visitar La Higuera y a ver con mis propios ojos el lugar donde se extinguió la vida física del Che, quien aún palpita en el corazón de tantas personas. Su ausencia fue inspiración para poetas y trovadores que contribuyeron a difundir personaje e historia; entre ellos, uno de mis favoritos es Silvio Rodriguez, quien ha captado de manera sutil la dimensión luminosa de Guevara y así la transmite desde su voz cálida : “…Preparando el milagro de caminar sobre el agua/ y el resto de los sueños de las dolencias del alma/ vino a rajar la noche un emisario del alba…”.

Se lo extraña, Comandante. Hasta pronto.

La fotografía ha sido tomada de la red global.

De blogs y premios LXIV

Desde el blog Placer y Sexualidad, Lisceth ha distinguido una vez más a este espacio virtual con una rumba de  premios y, aunque más que tardíamente, he escogido uno de ellos para agradecer su generosidad.

Así que he de cumplir con las reglas al respecto, que incluyen publicar el logotipo y nominar a su vez a diez blogs de WordPress,  siendo los elegidos en esta oportunidad:

  1. Pebbles: siempre en movimiento.
  2. Alternativa sociológica: visión crítica y aguda del contexto latinoamericano.
  3. Rumbo a las antípodas: o los viajes de Asier.
  4. La caricia del gato negro: o la melodía generada por la escritura.
  5. Entre tardes: el mundo de Leticia Nogara.
  6. Poeta da Garrafa: palabra, imagen y poesía.
  7. Mis secretos de hoy: o cómo celebrar la vida.
  8. Fascinating foodie: para saborear con los ojos.
  9. Sally Cortés: una gitana que escribe historias de amor.
  10. Beauty Box Subscription Reviews: todo acerca de las cajas de belleza.

Gracias a todos por compartir sus contenidos en la blogósfera.

Mistral Luxury Soap

Hay saberes artesanales que remiten a tradiciones centenarias, de ahí su calidad y prestigio. Los jabones Mistral se elaboran en la Provenza desde hace 300 años: el secreto mejor guardado es la cuidadosa selección de sus ingredientes.

Aceite de palma de oliva o de coco se fusionan con el poder suavizante de la manteca de karité, dando como resultado jabones vegetales de máxima pureza y fragancias acordes, que proporcionan un momento inolvidable al ser empleados en la ducha diaria.

La cremosidad de la leche de coco y el hálito fresco de la lima conforman una alianza irresistible en este jabón, que además del rol que le es propio trajo a mi memoria aquellas tardes de paseo sin prisa por las calles occitanas. Y es que hay objetos fetiches que, al estimular nuestros sentidos, tienen el poder de remontarnos a instantes que recordamos felices, una y otra vez.

GüiráOga, Aripuca, la Casa de las Botellas

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Era el último día en Puerto Iguazú y nos dedicamos a recorrer aquellos sitios que de una manera u otra acapararon nuestra atención por las descripciones previas; en este caso estaban situados a unos kilómetros del centro y a poca distancia entre sí. En definitiva abordamos un taxi que nos acercó al refugio de animales silvestres GüiráOga o Casa de los pájaros en idioma nativo, cuyo objeto es el rescate, la reinserción en la naturaleza y la investigación y preservación de la fauna autóctona de la Mata Atlántica.

Fue fundado el 23 de agosto de 1997 por una pareja de especialistas en rehabilitación de aves rapaces, quienes aún tienen a su cargo la dirección del refugio. GúiráOga fue concebido como una construcción natural para evitar un efecto perturbador sobre la selva, conserva especies vegetales centenarias que miden hasta 30 metros de altura y el equipo humano que lo integra procura la recuperación de los animales que llegan a sus instalaciones o bien la conservación de la vida de los mismos y su reproducción, para devolver a la naturaleza a las crías cuyos padres fueron privados de dicha posibilidad.

El tráfico, la caza furtiva y los accidentes en las rutas son algunas de las razones por las que las especies arriban al refugio; también llegan aquellos que han sido mascotas durante mucho tiempo y al fallecer sus dueños no pueden adaptarse a la vida natural. Tal vez resulta increíble que el ser humano se apodere de especies como el yacaré o el oso hormiguero pero no lo es: de hecho, hemos visto con nuestros propios ojos ejemplares rescatados de manos de particulares que han perdido su instinto y han de vivir en GuiráOga hasta sus últimos días.

Los animales que arriban deben pasar un período de cuarentena hasta ser evaluados, mientras que los recién nacidos son atendidos en un sector especial hasta que se desarrollan o recuperan. Luego son transferidos a rehabilitación en espacios abiertos que se asemejan a su hábitat natural; si se encuentran aptos para reinsertarse en la naturaleza primero cohabitan con sus pares y luego deben enfrentar una última etapa antes de ser liberados: el período de monitoreo en la Isla Palacio.

Este Monumento Natural Provincial está constituído por un brazo del río Uruguay de una extensión de 1600 hectáreas y la distinción que ostenta se debe a que conserva flora y fauna autóctona del país. No resulta posible acceder sino mediante un permiso especial y no está permitida la presencia humana: allí son liberados y monitoreados los animales que han encontrado afecto y cuidados en GüiráOga y desde allí, una vez evaluados cuidadosamente, volverán a vivir en libertad en la selva misionera.

Aripuca

Los guaraníes emplean aún en la actualidad para cazar animales una trampa a la que denominan aripuca, armada a partir de pequeñas ramitas en forma de pirámide que se conectan a un pequeño mecanismo que se cierra ante el ingreso del animal. La presa no sufre ninguna agresión física más allá del encierro, y si no resulta apta para el consumo es liberada nuevamente, intacta.

El proyecto familiar que toma su nombre de la tradición guaraní fue construído a partir de árboles rescatados de aserraderos donde iban a ser vendidos, o bien recuperados al haber sido tumbados por fenómenos naturales como tormentas o rayos. Así fueron empleados para reproducir la estructura de la trampa originaria más de 30 especies de la Mata Atlántica, en una construcción que alcanza 17 metros de altura y pesa cerca de 500.000 kilos. Aripuca persigue el fin de crear conciencia acerca de la pérdida de recursos naturales que ha de conducir al ser humano, por impericia o temeridad, a una trampa diseñada en definitiva por sí mismo.

En el amplio espacio en que se emplaza Aripuca se encuentran también otros edificios que siguen los lineamientos naturales de la zona. El Tacurú, construído con piedra del mismo nombre también llamada itacurubí y característica de la provincia misionera, también emplea en su arquitectura que remite al nido de las termitas de tierra rocas como basalto negro y rojo, jaspe y algunas incrustaciones de amatista: allí se pueden adquirir artesanías típicas entre las que sobresalen las elaboradas con piedras preciosas, pródigas en esta zona.

El yateí, especie de abeja pequeña sin aguijón cuya miel es muy apreciada, presta su nombre a la construcción típica de los colonos de la zona: galería amplia, techo a dos aguas y una distancia considerable del suelo para aislar la vivienda de la humedad y los insectos. Aquí los amantes de los productos naturales encontrarán yerba mate, alfajores de harina de mandioca, miel silvestre y té fragante de rosella, también conocida como hibiscus. Para reponer fuerzas luego del paseo, en el Cucurucho, construído con madera ibirá pitá y techo de paja, recomiendo probar la frescura amarga del helado de yerba mate.

Casa de las Botellas

Nuestra última visita estaba guiada por la curiosidad: habíamos investigado acerca de la familia Santa Cruz y su proyecto social basado en el reciclado de materiales como las botellas, mediante el que habían sido galardonados por solucionar nada menos que el tema habitacional de un buen número de personas. Hacia allí nos dirigimos y en la Casa de las Botellas fuímos recibidos nada menos que por el dueño, quien con amabilidad suprema desgranó los orígenes del proyecto, basado en el ingenio que se agudiza con la necesidad.

La crisis económica y social del año 2001 constituyó un punto de quiebre para muchos argentinos; Puerto Iguazú no fue la excepción y las personas que vivían de un oficio, como Alfredo Santa Cruz, se vieron en la disyuntiva de salir a recolectar residuos reciclables para vender y así llevar alimento a sus familias. En este contexto angustiante la hija mayor le pidió a su progenitor una casita de muñecas y Alfredo no tenía otros materiales a mano que las botellas de plástico que recolectaba. Así, con paciencia e imaginación, imaginó una manera de ensamblaje e hizo realidad el sueño de su hija; a esta primera experiencia siguieron otras, siempre empleando materiales que otros desechaban, y la familia comenzó a elaborar juguetes, lámparas, sillones, muebles y todo aquello que el ingenio puede concebir empleando como material residuos reciclables.

A modo de ejemplo, la fotografía tomada por Juan ilustra la increíble metamorfosis de las botellas en muebles aptos para el empleo cotidiano: la cama está armada con 200 botellas, que también constituyen la base para el sillón, en tanto que las paredes también han sido levantadas con residuos plásticos mientras los techos fueron diseñados en base a cartones de tetrapack. Alfredo nos enseñó que resulta posible instalar electricidad y agua, a punto tal que con su asesoramiento se han construído unas 70 viviendas con esta técnica; de hecho, ha impartido talleres en varios países y ha sido entrevistado por otros tantos periodistas aquí, en este espacio propio nacido de su perspicacia y lucidez a partir de la necesidad amorosa de cumplir el sueño de su hija.

Minas de Wanda, ruinas de San Ignacio, el Jardín de los Picaflores

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La provincia de Misiones se encuentra ubicada sobre el Macizo de Brasilia, zona constituída geológicamente por uno de los mayores basaltos del mundo, formado hace 150 millones de años. La tierra arrojó grandes cantidades de lava que, al enfriarse, aprisionó gas que fue formando una roca conocida como basalto constituído en su mayor parte por hierro, que a la vez que dota de color rojo a la tierra también origina con el paso del tiempo formaciones de piedras preciosas.

La ciudad de Wanda se encuentra situada a 40 kilómetros de Puerto Iguazú y fue fundada en 1934 por inmigrantes, en su mayoría de origen polaco. Dicen que debe su nombre a una princesa polaca de gran belleza, quien vivía en la ciudad de Cracovia y prefirió arrojarse al río Vístula antes de aceptar contraer matrimonio con el príncipe heredero al trono alemán. Pródigo en yerbatales y madera, el pueblo prosperó de la mano de Otto Bemberg, el creador de la cerveza Quilmes; en el año 1940 el terrateniente consideró que ya no eran rentables las explotaciones e indemnizó a sus empleados entregándoles tierras en lugar de dinero.

El encargado, Víctor Enebelo, fue compensado con 40 hectáreas de terreno agreste: su esposa Amalia y sus diez hijos se dieron a la tarea de limpiar el lugar y en este cometido encontraron piedras blancas y relucientes que vendían a la vera de la ruta a los turistas que visitaban Iguazú. Con el tiempo Higinio Enebelo emigró a estudiar a Brasil y luego trabajó en Minas Gerais, región fecunda en tierras preciosas; cuando regresó al hogar filial encontró que su madre se había cortado al lavar en el río con una piedra de extraña belleza que luego trasladó a su casa. Y el hijo no tuvo dudas habida cuenta de su experiencia en Minas Gerais: Amalia había encontrado una gema en el lecho fluvial.

Pero la explotación no era fácil por cuanto se requería la aprobación gubernamental, así que la familia decidió vender parte de sus bienes para obtener el permiso pertinente, que se plasmó finalmente en el año 1977. Y con el tiempo debieron adaptarse a las normas que prohíben la minería a cielo abierto, por ende los visitantes pueden transitar por algunos de los túneles que guardan, embutidas en la tierra colorada, cuarzos blancos y brillantes y amatistas que refulgen en tonos violetas, luego transformadas por la mano del hombre en piezas de joyería que constituyen un recuerdo del paso por esta bendita tierra.

Ruinas de San Ignacio

Una vez concluída la visita a las minas de Wanda, el autobús siguió viaje por la ruta 12 rumbo al pueblo donde se emplazan las ruinas de San Ignacio Miní, vestigio de las misiones jesuíticas radicadas en territorio argentino.

Declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en 1984, fueron fundadas por el jesuita Roque Gonzalez de Santa Cruz con el remanido objeto de evangelizar a los nativos. Fue la primera misión que se asentó en la zona conocida por los españoles como La Pinería por la abundante cantidad de pino Paraná que crecía en el territorio, pero los jesuitas no eran novatos por cuanto desde 1554 habían procurado establecerse con suerte diversa, ya que a los recelos de la corona española se adunaba el acoso de los bandeirantes, quienes respondían a los intereses de la corona portuguesa y procuraban capturar a los indígenas para venderlos como esclavos.

De hecho, en el año 1696 la población debió trasladarse hacia el oeste precisamente por el asedio portugués, y al promediar el siglo XVIII contaba con más de 3000 habitantes y una intensa actividad artesanal y comercial, que se optimizaban porque la proximidad del río Paraná facilitaba el comercio con otras zonas. Lejos de procurar erradicar las costumbres nativas, los jesuitas introdujeron las enseñanzas evangélicas sin represión, procurando incluirlas en la organización social establecida mediante lazos cercanos con los caciques, que integraban un consejo asesor.

La vida de la misión, cuyo trazado fue cuidadosamente delineado por los jesuitas, se desarrollaba en torno a la plaza de armas donde tenían lugar los acontecimientos más importantes y desembocaba en el templo mayor, construído en piedra tallada de estilo barroco cuyo pórtico aún se encuentra en pie. Alrededor de la plaza se encontraban cabildo, hospital, colegio, talleres, almacenes y viviendas de los religiosos y de los nativos. Las columnas del templo dan cuenta precisamente de la fusión entre el arte indígena, influenciado por el marco esplendoroso de la naturaleza y las directivas de los jesuitas en cuanto a estilo y diseño.

Los historiadores dan cuenta del recelo de las cortes española y portuguesa respecto del avance social y tecnológico alcanzado por los guaraníes en las misiones jesuíticas: la destreza de herreros, maestros plateros y artesanos generó intrigas y codicia alrededor de los religiosos, que por añadidura no reconocían otra autoridad que la del Papa. Fue Carlos III quien en 1768 ordenó su expulsión bajo la acusación de organizar un ejército propio para crear un estado independiente bajo dominio jesuita, empleando las fuerzas indígenas a tal fin

La decadencia de las misiones resultó el correlato de la expulsión porque otros religiosos como dominicos y franciscanos fueron los encargados de suceder a los jesuitas con una impronta diametralmente opuesta; San Ignacio cayó en el olvido y la selva cubrió la otrora próspera misión, redescubierta por el escritor Leopoldo Lugones y el uruguayo Horacio Quiroga oficiando como fotógrafo en el año 1903. Recorrer el perímetro de las ruinas y el museo demanda aproximadamente tres horas y resulta un apasionante viaje en el tiempo de la mano de guías autóctonos como Carlos, quien nos remontó a aquellos tiempos mediante su narración puntillosa y apasionada.

Jardín de los Picaflores

Los guaraníes, como tantas otras cosmovisiones, consideraban a la muerte como un tránsito para el alma, que abandonaba el cuerpo físico y se ocultaba en una flor aguardando la llegada del mainimbú, como llamaban al pequeño pájaro conocido como colibrí o picaflor, que habría de conducirla al paraíso.

También creían en el origen divino del picaflor, emparentado de alguna manera con seres mágicos. No resulta extraña la asociación por cuanto la diminuta ave es el pájaro más pequeño que se conoce y su delicadeza lo torna semejante a una criatura feérica. El nido, del tamaño de una nuez, aloja pichones que poco a poco aprenden a batir las alas de manera tal que casi no se divisan mientras se alimentan de las flores, con el cuerpo que parece suspendido en el aire.

La potencia del batido de las alas demanda gran esfuerzo a las aves ya que alcanzan la cifra de 80 aleteos por segundo, un gasto de energía descomunal para su mínimo tamaño, de ahí que los atraiga el néctar de las flores y el agua azucarada. En el norte de Puerto Iguazú existe un jardín particular que puede visitarse, un espacio pequeño donde sus dueños son acompañados desde hace más de 25 años por varias especies de colibríes que se alimentan de flores y frutos y consumen el agua de bebederos coloridos que penden de los árboles.

El jardín se encuentra acondicionado para contemplar, con asombro y en silencio, el magnífico espectáculo que ofrece la naturaleza: fugaces y encantadoras apariciones de colibríes de todos los colores que se desplazan entre los árboles mientras buscan flores para libar, picotean mínimos trozos de fruta y se detienen a beber agua, una y otra vez.